domingo, 5 de mayo de 2013
Luis Ignacio Helguera, cazador de colibríes literarios
Hace 10 años murió Luis Ignacio Helguera. Dejó un hueco irreemplazable en el ámbito de las letras. Aquí, unas líneas para el curioso e improbable lector.
Cultivador de brevedades; agraciado escritor de corto aliento –a modo de especializada virtud–; cazador de colibríes literarios, tan difíciles de cautivar como los minúsculos pajarillos coloridos cuya suspensión aérea pone en entredicho toda gravedad, Luis Ignacio Helguera escribió libros alados, de género impreciso y breve que le zumbaron inspiradamente como desafío a su aire de flemático literato: pocas veces se le vio sin corbata y gabardina, y sí siempre con un copete lacio y rebelde que, sin embargo, Nacho estilaba amaestrado.
Lo primero que salta a la vista de las composiciones de Luis Ignacio Helguera –oscilantes entre el cuento mínimo y el poema en prosa– es el grado extremo de acabamiento que puso en constante peligro sus textos, ya que éstos podrían sucumbir ahogados en pos de la forma; sin embargo, él siempre supo acallar la música a tiempo. En él, no resultaba extraña esta sabiduría literaria siempre a punto de inscribirlo en esa modalidad consignada por Enrique Vila-Matas como característica de los “escritores del no”.
Callar a tiempo y poner atención a la serie de toses de la concurrencia de una sala de conciertos; callar a tiempo como veneración a una zona fundamental de la música, de la que Nacho fue siempre un entregado devoto y disfrutador de primera línea; su labor como jefe de redacción de Pauta y sus libros de musicólogo así lo confirman. Paciente autorizador de curiosidades, Luis Ignacio Helguera supo fiarse de sus pasos transeúntes, que siempre le prometieron itinerarios inéditos a su sensibilidad avizora. Ahí están los poemarios Traspatios y Minotauro.
Si es verdad aquello de que las influencias son de quien las merece, Helguera supo honrar con su escritura a sus autores predilectos, familia con varias afinidades de la que Luis Ignacio fue el benjamín: Ramón Gómez de la Serna y Augusto Monterroso, abuelos; Antonio Deltoro y Fabio Morábito, sus primos hermanos; y por ahí anduvo oculto un tío medio delirante y onirista de siete suelas del que Nacho nunca dejó de hablar: Pedro F. Miret, el escritor secreto más famosos del mundillo literario mexicano.
También nos legó una obra fundamental para la historia de la literatura mexicana: Antología del poema en prosa en México, en cuyo transcurso Luis Ignacio Helguera se remontó a sus más profundas afinidades electivas para compartirlas.
Su escritura es fragmentaria y antiépica: domeñó la pesadumbre de la vida cotidiana y templó las peripecias abruptas. “Nací en la Ciudad de México, el 8 de septiembre de 1962, a la hora del aperitivo. Me gusta la música, el whisky y el ensayo inglés”, confesó Luis Ignacio en la nota preliminar de su reunión de ensayos ¿Por qué tose la gente en los conciertos?
En estos momentos Nacho debe estar empeñándose en levantar el vuelo del murciélago a mediodía.
En la foto, de Moramay Herrera Kuri, de izquierda a derecha: Carlos Miranda, Noé Cárdenas, Luis Ignacio Helguera (finado) y Álvaro Quijano (finado), una noche de la última década del siglo XX en la Tasca Manolo (finada).
jueves, 7 de junio de 2012
Ray Bradbury (1920 – 2012), el hombre que pobló el futuro
Como un Noé del siglo XX llamado a poblar el futuro,
Ray Bradbury supo prever el azaroso destino de la humanidad en mundos ya no
anhelados ni prometidos, sino posibles, a modo de un reaprendizaje en el que la
hostilidad y los nuevos retos provienen de realidades inéditas.
Bradbury se
inspiró en sus sueños de infancia y temores sufridos en la Guerra Fría para
engendrar marcianos con poderes telepáticos, monstruos marinos cargados de
sentimientos, planetas eternamente húmedos o un preclaro anticipo a la
desaparición del libro impreso, pues en Fahrenheit
451 –su novela más célebre- los bomberos queman los libros.
Esta
fábula se tornaría siniestra al paso del tiempo, pues el contacto físico con
los libros, la sensualidad de oler la tinta y sentir la textura de las hojas
impresas, hoy tiende a desvanecerse en pos de una biblioteca virtual universal,
situación que haría del otoño del escritor una vida en defensa del mundo a la
antigua, rodeado de objetos previos a las computadoras -y un atesorador de las
bibliotecas de papel y las historias que éstas alojan.
Durante su infancia y juventud, Bradbury, que nació
en 1920, sufrió carencias, situación que haría del futuro escritor un
autodidacta dotado de una visión romántica del mundo, en el que el destino de la
humanidad –decía- es
"recorrer espacios infinitos y padecer sufrimientos agobiantes para
concluir vencido, contemplando el fin de la eternidad."
En la década de los cuarenta del siglo pasado
comenzó a publicar sus relatos en diferentes revistas hasta que, al despuntar
los 50, comenzó su reconocimiento definitivo con la publicación, al hilo, de
varios de sus libros fundamentales: Crónicas
marcianas, Farenheit 451 y El hombre ilustrado, entre muchos otros.
Establecido definitivamente en California, donde
moró hasta su deceso, Bradbury también trabajó como guionista, y es recordado
por su participación en el guión de Moby
Dick de John Huston, así como en algunos argumentos de la serie de tv “La dimensión
desconocida”.
Pese a que Bradbury es identificado como uno de los
autores de ciencia ficción por excelencia, él solía aclarar que la suya era una
literatura fantástica y que sus relatos tenían un trasfondo moral.
En total, el multipremiado escritor escribió casi
600 cuentos y 30 libros. También existe un asteroide
llamado (9766) Bradbury en su honor.
Nadie
sabe en qué momento Ray Bradbury se fusionó con su ficción... Poco importaba,
como ahora, que estuviera vivo o no. Hoy es un ánima perdurable que viaja en el
universo en busca de mundos ignotos que poblar.
Foto tomada de: http://bit.ly/KjgAjv
viernes, 18 de mayo de 2012
La visión lejana que otorga el periodismo
Elena Poniatowska cumple el 19 de mayo 80 años. Aquí, una entrevista donde, entre otros asuntos, la periodista, narradora y luchadora social rememora algunos pasajes destacados de su vida y reflexiona sobre el quehacer periodístico de cara a las nuevas tecnologías.
Noé Cárdenas (N.C.): Elena llegó a los 9 años a México y desde entonces ha sostenido un romance -si se puede llamar así- con este país y precisamente es la primera pregunta que le haremos a Elena –buenas tardes Elena, muchas gracias por recibirnos-. Elena, háblenos de este romance que mantiene usted desde los 9 años cuando llegó a México, que ha sido permanente y, a juzgar por los hechos, es interminable. ¿Cuáles han sido los momentos más memorables de esta relación, Elena?
Un “castillito” en la calle de Berlín
Elena Poniatowska (E.P.): Bueno, en realidad usted me está regalando un año de vida porque creo que cumplí 10 años. Yo nací en 32, llegué aquí en 42. Entonces, probablemente estaba yo por cumplir 10 años. Desgraciadamente mi mami no vive, no me podría decir en qué mes llegamos y nunca se me ocurrió preguntarle. Pero llegamos en 1942.
Somos, mi hermana y yo, hijas de una mexicana porque su apellido, mi apellido materno, es Amor y mi padre se llamaba Juan Poniatowski. Entonces, mi romance comenzó desde que llegamos a la calle de Berlín, no me acuerdo si 6, después allí se instaló la AMA, que era una asociación que protegía a los automóviles, si se te desconchinflaba tu auto ellos llegaban y te sacaban. Entones allí estuvo la AMA en ese como castillito. Y llegamos y desde entonces, tanto mi hermana y yo fuimos muy felices.
NC: Díganos tres, cuatro momentos de este romance que realmente estén fijos en su memoria.
EP: Bueno, el hecho que entráramos a nuestra recámara, que tenía torreones, era inmensa y hubiera encima de la cama de cada una, una muñeca muy grandota que apenas si podíamos abrazar; una muñeca que mi abuela había ido a comprar, bueno nos regalaba a las dos, eso recuerdo que un momento muy bonito. Luego, conocer todos esos perros, porque mi abuela recogía perros de la calle, creo que había allí como 20 o 22, quizá 28, ese también fue un momento muy feliz de la niñez. También fue un momento muy feliz estar en una escuela magnífica con una directora maravillosa, Mrs. Heart, se llamaba el Windsor School, esa escuela de veras una muy notable, enseñaba muy bien. Bueno también eso de hacerme de amigos, de compañeros que a la fecha todavía viven algunos.
NC: ¿Qué México le duele más Elena, y qué México la hace más feliz?
EP: Bueno, me hacen muy feliz los animales, el Monsi que está allí dormido, la Vais que es su hermana -que son dos gatos-, me hace muy feliz el perro, me hacen muy feliz las plantas en general; esas orquídeas las mandaron José Emilio Pacheco y Cristina Pacheco, me hacen feliz… son orquídeas, aquí hay otras, las flores, la casa, las sillas, todo. Pero lo que me hace más feliz desde luego es tener salud, también, porque si me sintiera mal o me doliera la panza pues estaría aquí chille y chille, ¿no?
NC: ¿Qué opina, Elena, acerca de que ya varias generaciones de jóvenes dicen que están acostumbrados a vivir en un país que está en crisis permanente?
EP: Bueno sí, México ahorita a los jóvenes yo creo que los decepciona mucho porque no hay empleos, porque ellos a veces, saliendo de la universidad habiendo trabajado en serio y llegan y no hay dónde trabajar; ellos trabajaron mucho en sus clases y no hay dónde, entonces yo creo que esa es una decepción horrible; y luego una gran violencia, leemos todos los días en los periódicos, vemos en los noticieros la cantidad de gente, no una sino 8, 10; y luego gente cuyos cadáveres se encuentran, en fin yo creo que eso es sumamente desalentador.
De cara a las nuevas tecnologías
NC: Elena, usted ha sido importantísima para el desarrollo del periodismo en México. Hoy estamos viviendo cambios vertiginosos con las nuevas tecnologías y el periodismo está como en tela de juicio; unos opinan que se está dispersando el quehacer periodístico y otros dicen que al contrario, está tomando una fuerza que no se sabe exactamente hacia dónde va, pero que ahí va caminando. ¿Qué cosas se deben conservar del periodismo que usted ha venido practicando durante tantos años y que en todo caso no deben perderse de vista a pesar de las nuevas tecnologías?
EP: Bueno, usted ve esta casa, los muros están llenos de libros que finalmente van a ser una donación, ¿no? Y también cada vez menos gente compra el periódico o lee el periódico. Todo está llamado a desaparecer precisamente por la tecnología, lo que así usted está haciendo con un micrófono, así que yo sí creo que somos una especie en extinción. Los escritores y los periodistas en el futuro tendrán que hacer análisis muy profundos los periodistas de la situación que no se pueden decir así a boca de jarro en la televisión; tendrá que ir todo en mayor profundidad para subsistir, también para resistir. Y luego, yo creo que cada vez más los medios electrónicos van a ganar más poder, ¿no? Y se van a hacer las cosas quizá con menos afán, con menos… más a las volandas, para que salga rápido.
NC: Usted ha dicho en alguna otra entrevista Elena que hay que vivir la época que a uno le tocó vivir; que añorar una época anterior que generalmente una la anhela como que fue mejor y todo eso es como realmente estar en el camino equivocado. ¿Qué puede decir acerca de eso en la actualidad? ¿Está usted viviendo su tiempo?
EP: Sí, no tengo nostalgia del pasado. Tengo mucha nostalgia, mucha tristeza por la gente que se fue antes que yo, porque a mi edad te vas quedando sola. En fin, todavía tengo a mi hermana con la que puedo hablar de ciertos momentos o de ciertas cosas que ella puede recordar, ¿no? Pero sí, se muere gente muy querida, y uno tiene que seguir, ¿no?
NC: La escritura es un modo de fijar la memoria precisamente, de hacer que las cosas importantes que uno fue recogiendo en la vida realmente se puedan transmitir.
EP: Sí, la escritura es consignar finalmente. De las fiestas… yo recuerdo que yo trabajé durante años. Al principio, en 1953 cuando usted no había nacido, 1954, en la sección de sociales y allí si no quedaba consignado por el periódico, la fiesta, si no iba el fotógrafo era como si no hubiera habido existido. Y luego mucha gente te decía que era más bonito platicar de la fiesta después, hacer la crónica de la fiesta, de cómo iba vestida tal persona, de las estupideces que dijo tal otra. Que eso era lo más sabroso, finalmente, de la fiesta. Uno siempre va a todo con muchísimas ilusiones o se llena de imágenes interiores de qué va a suceder, y lo que sucede no tiene nada que ver con lo que uno llevaba dentro.
NC: Y en ese sentido, Elena, también esto me parce a mí perfectamente aplicable a cosas que no son fiesta, a situaciones difíciles por las que atraviesa a veces el país, la sociedad. Usted ha dedicado gran parte de su escritura a resaltar, a darle voz a estas cosas que no se ven y que deberían verse.
EP: Sí también esos sucede, como usted dice suceden cosas terribles e inesperadas que uno nunca imaginó y que lo dejan a uno como realmente paralizado durante un tiempo hasta que uno más o menos se recupera, verdad. Y si en México, en los últimos años desde que soy periodista, sucedieron cosas duras primero, quizá, el encarcelamiento de los ferrocarrileros –ese fue en 59-, cuando yo conocí la cárcel por primera vez, pero tuve la suerte de ir a la cárcel con Buñuel, con Luis Buñuel en una ocasión o dos ocasiones… Después el movimiento estudiantil en 1968 que fue terrible y, finalmente, el Terremoto, en el que trabajamos mucho Carlos Monsiváis, Raúl Álvarez Garín, un estudiante del 68, y Daniel Molina quienes recogieron las voces de muchos damnificados. Y también el plantón de ¿2006? en el Zócalo, que la gente se quedó… bajo unas lluvias aterradoras que se llevaban las tiendas de campaña, la comida, la ropa, todo lo que hubiera, ¿no? Fueron días así en la calle, en la plancha del Zócalo.
Ser intelectual de izquierda en 2012
NC: ¿Qué significa ser un intelectual de izquierda en 2012, Elena?
EP: Es que yo no entiendo eso de que siempre están diciendo de la izquierda e izquierda. Yo creo que uno está –por inclinación o, no sé, así por persignarse- con las causas de la gente que ve que es mejor estar a su lado, ¿no? Pero eso de la izquierda… Bueno ahora sí se puede decir que hay un proyecto totalmente de izquierda, que está en torno a Andrés Manuel López Obrador, con el que estoy desde antes del 2006, desde el desafuero, ¿el desafuero fue en el 2004? Bueno no importa, soy bien mala para las fechas, pero desde hace un titipuchal de años ya estoy ahí.
Periodismo, ¿opuesto a la escritura literaria?
NC: Y finalmente Elena, usted es periodista, también es narradora y hoy en día como que ya los límites entre los géneros ya no importan. Y es precisamente una de las personas que han sabido combinar, sobrepasar los límites entre un género y otro utilizando investigación periodística para las novelas y también recursos estrictamente literarios para sus trabajos periodísticos. ¿Qué nos puede decir acerca de esto?
EP: Bueno, el hecho de ser periodista te da muchos temas, porque ves cosas que no verías o con las cuales no tendrías ningún acercamiento si no fueras periodista, ¿no? Entonces pues muchos libros están ligados al periodismo y otros libros de cuentos como De noche vienes o Tlapalería no tienen que ver con el periodismo; y las novelas también, algunas no tienen que ver con el periodismo pero el periodismo sí te jala mucho, ¿no?, la manera de ver la vida, de ver lo que sucede, de no hablar tanto de ti mismo, de estar mecanografiando tus rencores o tus alegrías. El periodismo te da una visión como un poco más lejana. Aunque te dicen que para escribir bien es malísimo el periodismo.
NC: ¿Y cómo convivió una periodista como Elena Poniatowska con un astrónomo que veía las estrellas, Guillermo Haro?
EP: Pues yo siempre pienso que hubiera querido ser mejor en todo pero sí, lo digo desde el fondo de mis 80 años, hubiera querido ser mejor esposa, mejor hija, mejor mamá. Pero creo que aprendí muchísimo del amor a México de Guillermo Haro, de su capacidad de enfrentar, de pensar en su país como él pensaba desde que amanecía; de enviar estudiantes fuera a que hicieran su doctorado, fue una gente profundamente preocupada por los jóvenes de México, que los quería sacar adelante incluso por encima de él y de su propia investigación ¿no? Por eso fue muy importante estar al lado de un hombre así de apasionado, con esa capacidad de entrega y, pues sí, así fue en la vida, muy padre.
NC: Elena, muchas felicidades por sus 80 años, que le vaya muy bien en el homenaje que va a recibir en la UNAM y muchísimas gracias por habernos recibido en su casa.
EP: Muchas gracias a usted por venido acá.
[Publicado originalmente en http://agencian22.blogspot.mx/2012/05/la-vision-lejana-que-otorga-el.html]
jueves, 17 de mayo de 2012
Donna Summer, la encarnación de la música disco
Cantante de góspel en sus inicios, la voz de una banda de rock sicodélico, y giras y estancias en Europa fueron la semilla que germinaba en las cuerdas vocales de la que se convertiría, al promediar la década de los 70 del siglo pasado, en la “reina de la música disco”, Donna Summer.
Fue cuando la cantante -nacida en Boston en 1948 y fallecida la mañana de hoy- tomó contacto con los productores Giorgio Moroder y Pete Bellote que su reinado en las discotecas de aquella época se consolidó a través de singles de larga duración con una poderosa carga de erotismo como “Love to you baby” y “Try me”.
De hecho, se le debe a las interpretaciones de Donna Summer el surgimiento de los llamados maxi-single: canciones que duraban cerca de 20 minutos, idóneas para la vida nocturna y el desenfreno en discotecas como Studio 54.
Premios Grammy y frecuentes apariciones en el top ten de aquellos años fueron moneda constante en la exitosa carrera de Donna Summer, cuyos atrevimientos como hacer piezas bailables con pujidos orgásmicos interminables y portadas sexosas, la entronizaron también como ícono de la comunidad gay, trono que se consolidó con la grabación de “Enough is enough” a dueto con Barbara Streisand.
Gracias a Giorgio Moroder, que obtuvo un Oscar por la banda sonora de Expreso de medianoche y que había asimilado muy bien la música de Kraftwerk, la voz de tesitura mezzosoprano de Donna Summer se instaló para siempre en la memoria colectiva.
Ya en la década de los 80, y todavía con Giorgio Moroder, Donna aún asestó varios éxitos como “On the Radio” y “Bad Girls”. Por aquel entonces, la cantante se tornó puritana y deploró sus canciones eróticas y la holgura nocturna a la que éstas dieron lugar en las discotecas.
El ocaso de la reina de la música disco duró muchos años y coincidió con la transformación de las discotecas en antros. La banda The Who había cantado el epitafio de aquella época en la rola “Good bye sister disco”.
La influencia de Donna Summer se ha dejado sentir en cantantes como Beyoncé y aun en Madonna, y sus éxitos inevitablemente nos remontan a una edad dorada.
[Publicado originalmente en http://agencian22.blogspot.mx/2012/05/donna-summer-la-encarnacion-de-la.html]
miércoles, 16 de mayo de 2012
De regreso a Balderas
Buscando una reseña sobre La silla del águila que redacté hace años con el objeto de traer una visión fuentesina sobre la lucha por el poder en México,
me topé con esta crónica donde, de paso, de todas formas le rindo
homenaje a Carlos Fuentes.
Inspirado en la visión cinematográfica de Ridley Scott para concebir una
ciudad futura en Blade Runner, y en audaces estudios de campo, el
historiador francés Sergei Gruzinski afirma que la de México es la
ciudad que anticipa cómo serán las metrópolis al promediar el siglo XXI.
Desde el punto de vista del transeúnte, aquí, el abigarramiento de
puestos de baratijas chinas, películas y álbumes musicales piratas
transgrediendo la tercera ley de Newton junto a los changarros de comida
humeante y barata, forma parte del paisaje urbano, sobre todo en el
Centro, cuyos edificios acusan en sus ruinosos bajos la cochambre
fritanguera del abandono y el asalto.
Aguas sucias y podridas, que el transeúnte intenta en vano evitar debido
a las enormes “zanahorias” de la carne al pastor que salen al paso a la
altura del rostro —al igual que las prendas íntimas desechables de los
puestos eróticos—, son los únicos remansos libres que, si no son
reclamados por palomas y ratas, pronto el ambulantaje se los apropiará,
como quien asienta chinampas en un lago filtrado por el asfalto.
Además de los olores y texturas grasosas que en algunos puntos de la
Ciudad de México conforman una gelatina opaca —por ejemplo, en las
calles de Balderas a la salida de la estación Juárez del Metro—, el
espíritu del lugar está cifrado en las miradas depredadoras de los
oriundos, aptas para la supervivencia gregaria al menudeo.
Este espíritu también se halla en los edificios derrelictos, como el que
fue de La Jornada, cuya estructura agrietada no impide que hoy sea una
escuela técnica; o el del finado Novedades (hoy ocupado por Milenio), cuya placa
conmemorativa de la primera piedra colocada por Porfirio Díaz ya no se
distingue de la opacidad afantasmada de sus muros.
En Blade Runner siempre es de noche y llueve; hay un anhelo de huir
hacia lugares quizá ya no paradisíacos, sino al menos vivibles. Los que
se quedan en un Los Ángeles pastoso y contaminado, lo hacen porque su
profesión o su incapacidad física los ata a esta Babel de changarros mal
olientes y estafas genéticas. Policías con licencia para matar,
padrotes, putas, mercachifles, animales falsos, androides
paradójicamente más sensibles y capaces que los humanos, son los
perdedores de la era de la hipertecnología que se quedaron varados en
una metrópoli del futuro —anticipada por la Ciudad de México.
Caminar por una calle como la de Balderas se antoja un disparadero de
asociaciones del pensamiento y una lluvia de recuerdos quizá inventados o
implantados —en el caso de ser uno mismo un replicante a la Blade
Runner. Una entrada perdida entre un puesto de quesadillas y otro de
películas pornográficas pudo haber sido el acceso, a mediados del siglo
XX, a la vivienda de Aura, donde los tiempos se superponen como las
pirámides sagradas para un joven historiador en la nouvelle de Carlos
Fuentes; una tabla disimulada con fotos de niños y niñas en posturas
soeces a la salida de un café de chinos, pudo haber sido la pista
profética que necesitaba el detective concebido por Rafael Bernal para
conjurar el complot mongol. La estación Juárez del Metro pudo haber sido
una alternativa para el personaje del cuento “La fiesta brava” de José
Emilio Pacheco, que hubiera sorteado los atavismos mitológicos de los
túneles de la Línea 2.
Ahí abajo, en los túneles, el Metro no cesa de llevar y traer cuerpos
asardinados a ciertas horas; sigue permitiendo la lectura y los flirteos
en los tiempos descansados, o la mera observación antropológica;
continúa acogiendo a una comunidad fija y creciente compuesta por
vendedores de baratijas y por folcloristas de zampoña y charango cada
vez más tecnologizados.
Ahí abajo continúa —según he advertido durante mis trayectos reanudados
rumbo a Balderas— la pulsión suicida, el “heroísmo” de arrojarse a las
vías para reventar en un instante. Nunca imaginé que en la decisión de
una suicida embarazada cupiera la posibilidad ¿involuntaria? de que el
producto se salvara así fuera durante pocas horas después del
arrollamiento. Tal vez el nonato era un replicante que de cualquier
manera sería exterminado por un blade runner.
[Publicado originalmente en http://www.cronica.com.mx/nota.php?id_nota=49159]
jueves, 3 de mayo de 2012
Ernesto Cardenal, religar a través de la poesía
Ernesto Cardenal, que recibió el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana
2012 comentó, en entrevista telefónica exclusiva con N22, que la poesía continúa
cumpliendo su función de cambiar mentalidades
Nadie puede no conmoverse y hasta sentir el don de la completud
instantánea - tras la lectura de la obra poética de Ernesto Cardenal, que a sus
87 años ha recibido el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana.
Nadie no puede sentir a fondo como una gracia otorgada el
profundo significado del verbo religar, ora con los colores solares de la selva
nicaragüense y sus timbres y olores primigenios; ora con la luz nueva de julio
tras la gesta que tiró a la dinastía dictatorial de aquel país
centroamericano.
Poesía que cambia
mentalidades
El padre Ernesto Cardenal, que radica en Managua, Nicaragua,
dijo en entrevista que el anuncio del Premio lo “sorprendió y lo llenó de
alegría”.
A pesar de que el público lector de poesía siempre ha sido
reducido, esto no impide –señaló el poeta- que “la poesía continúe cumpliendo un
papel preponderante como vehículo que contribuye a cambiar mentalidades”.
Añadió que a pesar de que hoy se viven tiempos de cambios
vertiginosos, “los jóvenes continúan acudiendo a la poesía como lo han hecho en
otras épocas”.
Acerca de su participación en las revistas fundadas por Octavio
Paz, el padre Cardenal aclaró que hay muchos tipos de poesía y que uno puede
preferir uno sobre otro, “yo no comulgo con la poesía de Octavio Paz, por
ejemplo”, asentó el poeta.
Nadie no puede dejar de lado que el padre Cardenal, además de
poeta, es un sacerdote católico y teólogo. Nadie puede ignorar que su fe y la
ideología que de ella se desprende jamás entorpece la hondura y la grandeza de
su poesía. Más bien al contrario: su obra poética se afinca en las formas del
Antiguo Testamento y en el Evangelio para incorporar la más humana cotidianidad
y las cosas de este mundo que competen a los mortales.
Ahí corren parejas su célebre Oración por Marylin Monroe, sus Salmos, sus Epigramas, su Homenaje a los indios americanos, su Oráculo sobre Managua, su Pasajero en tránsito -entre muchos otros
poemarios.
Una utopía
experimental
Cardenal colaboró estrechamente con el Frente Sandinista de Liberación
Nacional luchando contra el régimen de Somoza, y fundó en una de las
islas del archipiélago de Solentiname, una
comunidad cristiana a modo de alternativa a las utopías totalitarias,
experiencia que le sirvió al escritor para prohijar el famoso libro El
Evangelio de Solentiname.
A pregunta expresa de qué queda hoy de la experiencia de
Solentiname que pueda tomarse como un nuevo punto de partida, el padre Cardenal
dijo que “Solentiname fue un experimento acorde con sus tiempos y que así debe
considerarse, por tanto hoy no queda nada más que el experimento”.
En su juventud, Cardenal lo mismo vivió monásticamente en
Estados Unidos, que como teólogo de la liberación en Cuernavaca; más tarde, lo
mismo padeció la persecución política que un rapapolvo del papa Juan Pablo II.
El padre Ernesto Cardenal es uno de los poetas vivos más
estimulantes que han sabido mantener refulgente a la poesía ante los embates de
los dogmas del hoy famélico realismo socialista y del relumbrón imperante de la
civilización del espectáculo.
[Publicado originalmente en el blog de la Dirección de Noticias de Canal 22 agencian22@blogspot.com.mx]
domingo, 23 de octubre de 2011
"ETA debería expresar su arrepentimiento, si no humano, al menos político": Fernando Savater
Se estaría terminando la última herencia del franquismo; hay que tener cuidado de ceder a peticiones antidemocráticas como coste
DISTRITO FEDERAL, México, 21/10, (N22).- Fernando Savater ha sido uno de las voces más lúcidas que han puesto en su justa dimensión el devenir de ETA a lo largo ya de varias décadas. Ahora que dicha organización vasca -que lleva poco más de medio siglo imponiendo sus ideas por la vía del terror- ha anunciado el cese de la violencia, el filósofo y escritor donostiarra brindó a N22 sus puntos de vista al respecto en entrevista telefónica exclusiva desde Madrid.
"ETA ha sido y es un movimiento terrorista, un grupo de personas que han practicado la lucha armada para imponer unas determinadas ideas", explicó Savater a petición expresa de resumir qué ha sido esta organización a lo largo de más de cinco décadas, pensando en generaciones recientes.
"En principio comenzaron cuando estaba todavía vigente la dictadura de Franco y después, aunque gran parte de la organización abandonó la lucha armada y se integró a la democracia en partidos democráticos nacionalistas etcétera, otro grupo continuó pidiendo una imposición que el resto de la población no compartía."
Matizó Savater: "No hay que olvidar que los nacionalistas vascos democráticos gobernaron en España el País Vasco a partir mismo del comienzo de la democracia, y han estado por supuesto en el Parlamento, etcétera", y prosiguió:
"Entonces, ellos [ETA] han continuado tratando de imponer una visión totalitaria, separatista, marxista y el estar en minoría es lo que les ha impuesto la necesidad de utilizar la violencia, si hubieran sido mayoría no hubiera hecho falta influir con la violencia."
Al preguntarle cómo un ciudadano común y corriente podría explicarse -y ser indulgente con- los actos de una organización que lleva centenares de asesinatos, sin contar innumerables secuestros y extorsiones, Savater respondió:
"Es una organización que se enquistó. Yo creo que es la última herencia del franquismo en el fondo, es decir, lo correspondiente a la dictadura franquista fue esa especie de guerrilla que luego se prolongó por una inercia criminal más allá de la democracia y, naturalmente, se ha convertido durante todos estos años en el atentado más serio contra el orden democrático y la paz democrática en España; ha sido una permanente amenaza, una permanente perversión de la vida política en el País Vasco donde muchas ideas políticas, muchas personas no han podido expresarse; muchas personas, cientos, miles de personas han tenido que huir o exilarse del País Vasco para evitar esa violencia terrorista. En fin, ha sido una amenaza antidemocratica y totalitaria permanente hasta, quizá, la fecha de ahora."
Un anuncio esperado por décadas
-Qué significa este anuncio de ETA: el cese definitivo de la violencia?
-Bueno, fundamentalmente significa un fracaso. Significa el fracaso de la lucha armada que se ha estrellado contra las instituciones del estado de derecho español contra la resistencia que han impuesto naturalmente las fuerzas de seguridad, las instituciones, los jueces, los movimientos cívicos que han salido a la calle para enfrentarse con gran riesgo personal a la violencia de ETA y, bueno, todo eso ha hecho poco a poco que la mayoría social aislara y dejara cada vez más disminuidos y cada vez más débiles a los elementos terroristas. También, por supuesto, el hecho de que Francia -que durante mucho tiempo fue una especie de asilo, de santuario para ETA- finalmente se decidiese a operar también contra ella.
-Distintas voces se han mostrado celebratorias con respecto a este anuncio, como la del propio presidente Rodríguez Zapatero, que habló de que entramos a un tiempo de la "postviolencia", de cara a los comicios electorales en España el mes entrante.
-Sería muy triste que llevados por una malentendida euforia por el final de la violencia se cediese a exigencias antidemocraticas que ETA ha tratado de imponer por la fuerza y que ahora trata de vender como reivindicaciones que son el precio de ese cese de la violencia. Ahí está digamos la habilidad política de resistir también y contrarrestar políticamente lo que se ha logrado derrotar militarmente, y no aceptar ahora como un pago al cese de la violencia las exigencias de una mesa política, de una liberación indiscriminada de presos por delitos de sangre etcétera, etcétera, que hace ETA.
-Sin embargo, otras voces, como la del candidato por el Partido Popular Mariano Rajoy, exigen una disolución total de ETA y no sólo un cese de la violencia; incluso hay quien dice que parecería que ETA "nos está perdonando la vida".
-Bueno hay una cierta contradicción, o una clara contradicción en que una organización que dice que va a cesar definitivamente el uso de la violencia no entregue las armas, no se disuelva, siga poniéndose como interlocutor de los estados de España y Francia, claro: todo eso es contradictorio. Incluso habla de una mesa, de una discusión política entre diversos integrantes de la vida política española fuera del Parlamento para superar el conflicto armado; el conflicto armado deja de existir en el momento que ETA cese su violencia porque el único motivo del conflicto armado era el terrorismo de ETA, y no otro. Todo esto es contradictorio, por lo tanto lo que esperan los demócratas es que ETA se disuelva, entregue las armas y lo lógico sería que en vez de autocelebrarse y de practicar el autoelogio pues admitiera su error, su crimen y de alguna forma expresara un arrepentimiento, si no humano, al menos político por las atrocidades que ha cometido durante todos estos años.
-Gracias Fernando por compartir con nosotros estos puntos de vista.
-Gracias a usted.
[Publicado originalemente en http://www.noticias.canal22.org.mx/]
DISTRITO FEDERAL, México, 21/10, (N22).- Fernando Savater ha sido uno de las voces más lúcidas que han puesto en su justa dimensión el devenir de ETA a lo largo ya de varias décadas. Ahora que dicha organización vasca -que lleva poco más de medio siglo imponiendo sus ideas por la vía del terror- ha anunciado el cese de la violencia, el filósofo y escritor donostiarra brindó a N22 sus puntos de vista al respecto en entrevista telefónica exclusiva desde Madrid.
"ETA ha sido y es un movimiento terrorista, un grupo de personas que han practicado la lucha armada para imponer unas determinadas ideas", explicó Savater a petición expresa de resumir qué ha sido esta organización a lo largo de más de cinco décadas, pensando en generaciones recientes.
"En principio comenzaron cuando estaba todavía vigente la dictadura de Franco y después, aunque gran parte de la organización abandonó la lucha armada y se integró a la democracia en partidos democráticos nacionalistas etcétera, otro grupo continuó pidiendo una imposición que el resto de la población no compartía."
Matizó Savater: "No hay que olvidar que los nacionalistas vascos democráticos gobernaron en España el País Vasco a partir mismo del comienzo de la democracia, y han estado por supuesto en el Parlamento, etcétera", y prosiguió:
"Entonces, ellos [ETA] han continuado tratando de imponer una visión totalitaria, separatista, marxista y el estar en minoría es lo que les ha impuesto la necesidad de utilizar la violencia, si hubieran sido mayoría no hubiera hecho falta influir con la violencia."
Al preguntarle cómo un ciudadano común y corriente podría explicarse -y ser indulgente con- los actos de una organización que lleva centenares de asesinatos, sin contar innumerables secuestros y extorsiones, Savater respondió:
"Es una organización que se enquistó. Yo creo que es la última herencia del franquismo en el fondo, es decir, lo correspondiente a la dictadura franquista fue esa especie de guerrilla que luego se prolongó por una inercia criminal más allá de la democracia y, naturalmente, se ha convertido durante todos estos años en el atentado más serio contra el orden democrático y la paz democrática en España; ha sido una permanente amenaza, una permanente perversión de la vida política en el País Vasco donde muchas ideas políticas, muchas personas no han podido expresarse; muchas personas, cientos, miles de personas han tenido que huir o exilarse del País Vasco para evitar esa violencia terrorista. En fin, ha sido una amenaza antidemocratica y totalitaria permanente hasta, quizá, la fecha de ahora."
Un anuncio esperado por décadas
-Qué significa este anuncio de ETA: el cese definitivo de la violencia?
-Bueno, fundamentalmente significa un fracaso. Significa el fracaso de la lucha armada que se ha estrellado contra las instituciones del estado de derecho español contra la resistencia que han impuesto naturalmente las fuerzas de seguridad, las instituciones, los jueces, los movimientos cívicos que han salido a la calle para enfrentarse con gran riesgo personal a la violencia de ETA y, bueno, todo eso ha hecho poco a poco que la mayoría social aislara y dejara cada vez más disminuidos y cada vez más débiles a los elementos terroristas. También, por supuesto, el hecho de que Francia -que durante mucho tiempo fue una especie de asilo, de santuario para ETA- finalmente se decidiese a operar también contra ella.
-Distintas voces se han mostrado celebratorias con respecto a este anuncio, como la del propio presidente Rodríguez Zapatero, que habló de que entramos a un tiempo de la "postviolencia", de cara a los comicios electorales en España el mes entrante.
-Sería muy triste que llevados por una malentendida euforia por el final de la violencia se cediese a exigencias antidemocraticas que ETA ha tratado de imponer por la fuerza y que ahora trata de vender como reivindicaciones que son el precio de ese cese de la violencia. Ahí está digamos la habilidad política de resistir también y contrarrestar políticamente lo que se ha logrado derrotar militarmente, y no aceptar ahora como un pago al cese de la violencia las exigencias de una mesa política, de una liberación indiscriminada de presos por delitos de sangre etcétera, etcétera, que hace ETA.
-Sin embargo, otras voces, como la del candidato por el Partido Popular Mariano Rajoy, exigen una disolución total de ETA y no sólo un cese de la violencia; incluso hay quien dice que parecería que ETA "nos está perdonando la vida".
-Bueno hay una cierta contradicción, o una clara contradicción en que una organización que dice que va a cesar definitivamente el uso de la violencia no entregue las armas, no se disuelva, siga poniéndose como interlocutor de los estados de España y Francia, claro: todo eso es contradictorio. Incluso habla de una mesa, de una discusión política entre diversos integrantes de la vida política española fuera del Parlamento para superar el conflicto armado; el conflicto armado deja de existir en el momento que ETA cese su violencia porque el único motivo del conflicto armado era el terrorismo de ETA, y no otro. Todo esto es contradictorio, por lo tanto lo que esperan los demócratas es que ETA se disuelva, entregue las armas y lo lógico sería que en vez de autocelebrarse y de practicar el autoelogio pues admitiera su error, su crimen y de alguna forma expresara un arrepentimiento, si no humano, al menos político por las atrocidades que ha cometido durante todos estos años.
-Gracias Fernando por compartir con nosotros estos puntos de vista.
-Gracias a usted.
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